La cosa empezó como un inocente juego de cartas con dos vecinos de habitación de aquel oscuro hotel de paso de aeropuerto a los que conociste haciendo la cola del check-in...
cuando te propusieron ir a u habitación a tomar unas copas y jugar a las cartas aceptaste.... luego te propuesieron jugar a las prendas, te imaginaste por dónde querían ir... y les dejaste jugar... y te dejaste perder cuando la prenda era enseñarles un pecho... pero es noche te sentías tan zorrita y calienta pollas que les dijiste sonriendo que tú te dejabas ver un pecho, pero que no lo mostrabas... si querían verlo, que te subieran ellos mismos la camiseta. No lo dudaron:
Te corriste un par de veces y les dejaste a ellos que se corrieran sobre tus pechos. Luego te fuiste a tu habitación, te duchaste y te quedaste dormida. No hay como un buen polvo para dormir relajada, pensaste. Al día siguiente desyunaste temprano y tomaste el autobús al aeropuerto: te los cruzaste en el aeropuerto: os sonreiste como viejos conocidos, un par de besos de amigos (eso sí, con la manita en el culo al besarte, pero en ese aeropuerto no rte conocía nadie, así que no te importó) y os deseasteis buen viaje con na sonrisa.

Pero no les dejaste tocarlo... eso era para otra prenda y pronto perdiste de nuevo... y se avalanzaron a por su premio y a tí te gusto...
La siguiente prenda la pusite tú misma: que te los besaran... y sin más tiraste las cartas como diciendo, venga besadmelos ya, que no aguanto más...



No hay comentarios:
Publicar un comentario