domingo, 19 de julio de 2009

¿vergüenza o placer?

Te quedaste un rato en la orilla, dejando que las olitas jugaran con tus labios. Sin darte cuenta el cosquilleo te excitó mucho y tus labios parecían salirse.


Al principio te dio un poco de vergüenza, pero lo superste e inluso alargaste un poco el camino hasta la toalla, haciendo como que no la encontrabas, parapasar por delante de aquellos 5 chicos en viaje de estudios, que no perdieron detalle de cada paso que dabas...

presumiendo



Ese día en la playa de Almeria te sentías orgullosa de tu culito y de tu ano... y querías presumir y que el mundo lo supiera...

De camino al hotel me contaste lo cachonda que te había puesto mostrar tu ano. Al llegar a nuestra habitación te subiste el vestidito corto de algodón (no te habías puesto nada por debajo para el paseo entre la playa y el hotel) y tumbada boca a bajo sobre la cama me pediste que te la metiera por el culito. Entró suave, como el cuchillo en la mantequilla templada...

martes, 14 de julio de 2009

Feria Valencia

Tenías 30 minutos para comer un sandwich en el cambiador del stand. Era el éltimo día de Feria en Valencia. A tu compañera de baja imprevista le había sustituido para ese día un azafato jove de ETT que estaba muy rico. Con el stand cerrado empezasteis a coquetear y a jugar. Tú le dijiste: "si consigues un preservativo, me follas ahora". "Estoy de surte" te contestó sacando uno del bolsillo. La que estoy de suerte, pensaste sonriendo, soy yo...


¿te acuerdas?

Hiciste una amiga en la playa. Estaba sola y la invitaste a tomar unas copas con nosotros. Supo agradecernoslo.



en la boquita

Él te sonaba de haberle visto en algún stand de la Feria. Coincidisteis en el restaurante del hotel, cenando y entonces pensaste que era guapo y agradable. Tenía una sonrisa bonita. Él te invitó a una copa en el bar del hotel y tú le dijiste que mejor en su habitación (así te podías ir cuando quisieras). Te folló bien y de pronto salio de tu sexo, se quitó el preservativo y se adelantó sobre tí para correrse. A tí te hizo gracia y le ofresciste tus pechos para que se corriera encima.
Pero él se avalanzó sobre tu carita y le dabas piquitos con la boquita cerrada mientras se corría encima.

No sabes porqué. Tal vez sólo para sentirte más zorrita o para jugar con él o porque te había caído bien. El caso es que abriste la boca para probar sus últimas gotas.
Te lispiaste la cara con su camisa y te fuiste. Al día siguiente te lo cruzaste en la Feria. Tú atendiendo y tu stand y él el suyo... os mirasteis y os intercambiasteis un parco saludo. No lo volviste a ver.